NOTICIAS SOBRE RECAUDACION DE FONDOS

Por Marianne Gimon
En enero de 2003, me sentí emocionada por tener la oportunidad de asistir a una reunión convocada por el Fondo Global para Mujeres en Estambul, Turquía. Este histórico encuentro reunió a activistas de nueve países del Medio Oriente y Africa del Norte.
Llegué a Estambul una día antes de la conferencia, para caminar por la histórica ciudad. Mi primera sorpresa fue la nieve; la segunda, comprobar que es una ciudad moderna, floreciente y cosmopolita, no sólo una metrópoli pintoresca llena de mezquitas y souks (mercados al aire libre). La sensación actual y progresista de la ciudad, sin embargo, oculta las severas desigualdades sociales que marcan la vida diaria entre mujeres y hombres, y entre turcos y kurdos.

En la conferencia, las mujeres turcas ofrecieron apremiantes testimonios sobre la gravedad del fenómeno de la violencia doméstica, la falta de refugios, las continuas violaciones a los derechos humanos y los horribles crímenes por honor que existen en su país.
Además de constituir una intensa experiencia de aprendizaje sobre las luchas de las mujeres turcas, el foro de tres días también retrató la situación de las mujeres en otros países de la región. Quedé impresionada por la diversidad del grupo cuyas integrantes procedían de Egipto, Túnez, Marruecos, Argelia, Yemen, Israel, Palestina y el Kurdistán Iraquí. Mujeres seculares, mujeres de fe, activistas políticas, escritoras, académicas y maestras, todas participaron con respeto y confianza mutua.
Al comienzo, me sentí algo intimidada en este cuarto pleno de talentosas y valientes mujeres, pero inmediatamente me tranquilicé cuando comencé a conversar con ellas. La conferencia creó un espacio para distintas voces y puntos de vista, de tal forma que todas pudiéramos conocer varias perspectivas sobre cómo abordar los problemas que enfrentan las mujeres en la región.
Numerosas participantes señalaron que esta conferencia las había llenado de nuevas energías para enfrentar el difícil periodo por venir. Escucharlas me dio la seguridad de que el progreso puede lograrse en esa región. Quisiera que más personas de los Estados Unidos pudieran escuchar estos importantes testimonios—tal vez entonces nuestra nación podría dedicarse a construir la paz antes que a hacer la guerra.
Marianne Gimon, donante del Fondo Global, tiene un grado de Maestría en Asuntos Internacionales de Columbia University. Este verano ella está viviendo y trabajando en México.







